DIA 211 EL BARCO PUEDE ROMPERSE, PERO LA PROMESA DE DIOS NO
En el Día 211 aprendemos que, aunque enfrentemos pérdidas, tormentas o cambios inesperados, Dios sigue teniendo el control. Su Palabra permanece firme, y aun en medio de los pedazos del naufragio, Él puede llevarnos a salvo hasta donde ha determinado.
En el Día 211 aprendemos que, aunque enfrentemos pérdidas, tormentas o cambios inesperados, Dios sigue teniendo el control. Su Palabra permanece firme, y aun en medio de los pedazos del naufragio, Él puede llevarnos a salvo hasta donde ha determinado.